Como Llevarse Bien Con Los Parientes

“Vístanse de […] la bondad, la humildad mental, la apacibilidad y la gran paciencia.” (Colosenses 3:12)

Con el matrimonio se forma una nueva familia. Aunque nunca dejará de amar y respetar a sus padres, ahora la persona más importante del mundo para usted es su cónyuge. Quizás a algunos de sus familiares les cueste aceptar esta nueva realidad. Pero los principios bíblicos pueden ayudarle a mantener la paz con ellos a la vez que fortalece la relación en su matrimonio.

1 SEA EQUILIBRADO AL TRATAR A SUS PARIENTES

LO QUE DICE LA BIBLIA: “Honra a tu padre y a tu madre” (Efesios 6:2). Sin importar la edad que usted tenga, siempre será necesario que honre y respete a sus padres. Pero recuerde que su cónyuge también debe dedicarle tiempo a sus propios padres. “El amor no es celoso”, así que nunca se sienta amenazado por la relación que él o ella tiene con su familia (1 Corintios 13:4; Gálatas 5:26).

LO QUE PUEDE HACER:

  • No exagere con frases como: “Tu familia siempre me critica” o “Tu madre nunca está contenta con lo que hago”
  • Intente ponerse en el lugar de su cónyuge

2 SEA FIRME SI HACE FALTA

LO QUE DICE LA BIBLIA: “El hombre dejará a su padre y a su madre, y tiene que adherirse a su esposa, y tienen que llegar a ser una sola carne” (Génesis 2:24). Aun después de que se case, tal vez sus padres sigan sintiéndose responsables por usted y quieran involucrarse en su matrimonio más de lo que deberían.

Depende de ustedes dos decidir qué límites les pondrán y decírselo con cariño. Se puede ser franco sin ser grosero (Proverbios 15:1). La humildad, la apacibilidad y la paciencia le ayudarán a forjar una buena relación con sus familiares y a seguir “soportándose unos a otros en amor” (Efesios 4:2).

LO QUE PUEDE HACER:

  • Si le preocupa lo mucho que sus parientes se meten en su vida, trate el tema con su pareja cuando estén tranquilos
  • Lleguen a un acuerdo sobre cómo van a manejar estas situaciones

TRATE DE ENTENDERLOS

Es esencial que comprenda los sentimientos y el punto de vista de sus padres. Ellos no tienen malas intenciones; al contrario, se interesan de verdad por usted. Pero tal vez les cueste aceptar que ahora tenga su propia familia. Quizás hasta se sientan dejados de lado. No obstante, si obedece los principios bíblicos y se comunica abiertamente con ellos, podrá honrarlos sin poner en peligro su matrimonio.

PREGÚNTESE:

  • ¿Por qué no debería sorprenderme que mis suegros se interesen en nuestro matrimonio?
  • ¿Cómo puedo respetar a mis padres y demostrar que mi cónyuge es la persona más importante?